Amy
2023 · Acrílico sobre pizarraObra
N A R O A
«No pinto rostros: pinto la mirada.»
Cada retrato empieza con una conversación
No hay fórmulas. Me siento contigo, escucho tu historia, y entre los dos decidimos cómo contarla sobre el lienzo.
Me escribes un email o un DM. Cuéntame a quién quieres retratar y qué significado tiene para ti. No necesitas tenerlo todo claro — para eso estoy yo.
Te envío un boceto y una propuesta visual. Hablamos de técnica — hiperrealismo, pop, mica mineral — y de formato. Tú decides la dirección.
Pinto. Te envío fotos del proceso para que veas cómo la obra va cobrando vida. Si algo no encaja, ajustamos. Es tu retrato.
Tu retrato, terminado. Con certificado de autenticidad y envío seguro. Listo para colgar y para que la gente pregunte quién lo pintó.
¿Hablamos?
Si tienes una idea, un rostro que quieres inmortalizar, o simplemente curiosidad — escríbeme. Los mejores encargos empiezan con un «oye, tengo una idea».
Cada piedra que uso tiene millones de años. Cada retrato que pinto tiene la edad de quien lo mira.